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El Centro Cultural Borges adelanta su programación 2026 Novedades en el Borges 26/03/2026 - En una reunión con la prensa especializada realizada por el director del Centro Cultural Borges, Alberto Negrin, junto con los coordinadores de las distintas disciplinas, se presentaron los lineamientos de la programación 2026. Las propuestas abarcan artes visuales, teatro, danza, performance, música, cine y una nueva área de formación denominada "laboratorio", con un marcado énfasis en la experimentación y el cruce de disciplinas. El Centro Cultural, que actualmente recibe entre 6000 y 8000 visitantes por semana, consolida así el crecimiento de los últimos dos años con la ampliación de espacios y una programación que apuesta a la diversidad. |
EMBLEMA DEL BARRIO
Nombre dado por Ordenanza N° 26.607, Boletín Municipal 14.288 del 04/05/1972. Límites: Av. Juan B. Alberdi, Escalada, Av. Castañares, Lacarra, Av Tte. Gral. Luis J. Dellepiane, Portela, Av. Directorio y Mariano Acosta. Población total: 54.191 Hombres: 25.484 Mujeres: 28.707 Superficie: 5,1 Km2 Densidad poblacional: 10.614 Hab/km2 (Censo del 1º de julio de 2001 ) |
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La ampliación de espacios s notable: de cuatro a nueve salas expositivas para artes visuales, y de una a tres salas para artes escénicas. “El Borges, que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación a cargo de Leonardo Cifelli, es un lugar, para nosotros, donde los artistas pueden crear, investigar, presentar sus obras y encontrarse con el público. Y nuestro compromiso es seguir trabajando para que ese encuentro ocurra con la mayor calidad y excelencia posible. Buscamos fomentar un verdadero diálogo entre las distintas disciplinas artísticas. La idea es que el público no venga simplemente a ver teatro por un lado, danza por otro o música por separado, sino que esos lenguajes se encuentren, se mezclen y se potencien entre sí. Ese cruce enriquece la experiencia, multiplica los estímulos y abre la puerta a que el público descubra nuevos artistas y formas de creación. En definitiva, intentamos romper los límites tradicionales de cada disciplina para proponer experiencias más abiertas, híbridas y contemporáneas”, aseguró Negrin como uno de los ejes de trabajo para este año. En el plano teatral, el Borges continúa con su programación de obras de teatro contemporáneo que ya han tenido su recorrido tanto en el circuito independiente como en el comercial. Al mismo tiempo, amplía su propuesta con proyectos exclusivos de producción propia, presentando varios estrenos dentro de la nueva programación. Profundiza su alianza con el Teatro Nacional Cervantes, que también depende de la Secretaría de Cultura, para presentar piezas ya estrenadas en el teatro nacional, como Luciérnagas y Las lágrimas de los animales marinos. Además, en 2026, se iniciará el ciclo “Foco”, destinado a poner en relieve la obra de dramaturgos y directores argentinos. Mayo estará dedicado a la trayectoria de Toto Castiñeiras, con la presentación de varias de sus obras más reconocidas: Gurisa, Voraz y melancólico, Ojo de Pombero —que regresa tras su temporada anterior—, Uña de mujer y Las lágrimas de los animales marinos. Sumándose a ese ciclo, en junio se presentará el nuevo trabajo de Castiñeiras, El encanto, concebido especialmente para el Espacio Infinito, un formato performativo que refuerza la apuesta experimental del Borges. El foco se completará con una serie de conferencias, talleres y conversatorios con artistas invitados. En septiembre, el “Foco” estará dedicado a la obra de Guillermo Cacace, quien presentará una muestra de sus archivos junto con las obras Ante, Gaviota, Pato verde y el taller de Los Cuidados, acompañado también por masterclasses y conversatorios abiertos al público. A través de estas programaciones especiales, el Borges busca poner en relieve el trabajo de autores y directores de gran trayectoria, ofreciendo la posibilidad de que distintas obras de un mismo creador puedan verse en simultáneo dentro de la programación. De este modo, el público podrá acercarse a sus universos artísticos de una manera más amplia, y recorrer diferentes momentos y dimensiones de sus poéticas. Estos focos —inéditos en la programación del Centro Cultural— funcionan como verdaderas retrospectivas escénicas dedicadas a grandes creadores, permitiendo redescubrir sus trabajos y acercarlos a nuevos públicos. La programación también contempla más de diez estrenos a lo largo del año. Entre ellos, se destaca la llegada en julio de la obra Diego Armando Prometeo, de Rafael Spregelburd, creada en Nápoles y que se presentará por primera vez en Argentina en el Centro Cultural Borges. Se trata de un monólogo con la actuación del propio autor, acompañado por el músico Nicolás Varchausky, colaborador histórico del dramaturgo, que aborda la vida de un santo en el contexto de los carnavales napolitanos. También, el estreno de Una mujer desaparece, de Juan Francisco Dasso, Primer Premio Nacional en la categoría Artes Escénicas, con la actuación de la actriz Muriel Santa Ana. |
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En relación con la disciplina musical, la programación estará marcada por la incorporación de curadores invitados que rotarán cada tres meses para aportar dinamismo a la oferta artística. El primero de los ciclos, “Antídoto”, fue inaugurado en marzo bajo la curaduría de Matías Messoulam. Con un perfil orientado al rock, la música joven, indie y pop, la idea es atraer a nuevas audiencias. Los viernes, en tanto, continúa la tradición ecléctica del Borges con una programación que reúne jazz, folclore, canción de autor, world music e instrumental, siempre poniendo el foco en la música original de artistas argentinos. En artes visuales se mantendrá la tónica de invitar a curadores a presentar propuestas disruptivas, fundamentales para sostener el espíritu experimental del Centro Cultural. Una de las novedades es la apertura de la nueva sala “Piso Tres”, destinada tanto a artistas como a curadores menores de 30 años. La incorporación de este espacio busca abrir las puertas a artistas jóvenes y noveles, que están realizando sus primeros pasos en el campo artístico, y brindarles la posibilidad de exhibir sus trabajos y desarrollar proyectos curatoriales. Al mismo tiempo, esta iniciativa permitirá que nuevas generaciones compartan el espacio expositivo con artistas ya consagrados, y generar un diálogo entre distintas trayectorias y miradas dentro de la programación del Centro Cultural Borges. Uno de los hitos más esperados del año será la inauguración, en junio, de una gran muestra antológica de la artista Nicola Costantino titulada "Wunderkammer" (“Cámara de maravillas”). Concebida como una experiencia inmersiva, con un fuerte carácter escenográfico y teatral, la exposición integrará performances de la propia artista —algunas programadas y otras sorpresivas— junto con máquinas, dispositivos y elementos provenientes del universo teatral, musical y visual que caracterizan su obra. En danza, uno de los ejes destacados es el ciclo "Experimenta" en el Espacio Infinito, concebido como un territorio de diálogo abierto que busca propiciar encuentros entre artistas consagrados y emergentes, generando cruces inesperados y de alto riesgo creativo. En abril se desarrollará Experimenta #03, presentando cuatro obras inéditas, que propondrá el diálogo entre un coreógrafo y un artista visual. La elección de los dúos no responde a vínculos previos, sino a la intención de provocar roces, conversaciones y tensiones que enriquezcan el proceso experimental. En octubre llegará Experimenta #04, centrado en la interacción entre la danza y la dramaturgia. La programación de cine, por su parte, se organizará en torno a ciclos que buscan rescatar trayectorias y fomentar nuevos talentos: la recuperación de artistas argentinos de extensa carrera, el trabajo con archivos fílmicos, la articulación con escuelas de cine que abre espacio a producciones de estudiantes, y ciclos temáticos que cruzan cine con la agenda cultural actual. Un capítulo aparte lo ocupa el ciclo "Cuadro a Cuadro", dedicado a la animación nacional, que se realiza todos los miércoles a las 15, 17 y 19 h, además de los festivales Smof, BitBang y Escenario. Una gran novedad de la programación 2026 es la creación de “Laboratorio Borges”. Se trata de un espacio que expande los clásicos talleres hacia la formación e investigación artística. Se trabaja en ciclos de tres meses con destacados coordinadores artísticos, fomentando el aprendizaje participativo y el cruce interdisciplinario. El primer ciclo, previsto para otoño, estará a cargo de Guillermina Etkin en Sonido, Gabriela Bejerman en Letras y Lisandro Rodríguez en Performance. Cada etapa culminará con una jornada de puertas abiertas para mostrar procesos de producción y algunas de las obras terminadas. Los participantes se suman a través de una convocatoria que, en el caso de la primera edición, reunió a más de 300 personas. Además, el Laboratorio ofrecerá tres masterclasses —una por cada coordinador— y un conversatorio conjunto sobre prácticas híbridas en el arte contemporáneo, abiertas a todo público. “La idea es que el Centro Cultural Borges no sea solamente un lugar de exhibición, sino también un espacio vivo, donde los artistas puedan investigar, formarse y desarrollar nuevos proyectos. Nos interesa que sea un lugar de trabajo, de pensamiento y de búsqueda. En ese sentido, la programación está pensada para habilitar la investigación y la exploración de nuevas formas de creación, y generar cruces entre distintos lenguajes artísticos. Eso dialoga con la idea de programación que queremos construir en el Borges, un espacio donde convivan el teatro, la danza, las artes visuales, el audiovisual y la música, pero también donde esas disciplinas puedan encontrarse, mezclarse y potenciarse entre sí; que inviten al público a vivir experiencias más amplias y a descubrir nuevas formas de acercarse al arte”, destacó Alberto Negrin. Y concluyó: “De esta manera, acompañamos procesos muy contemporáneos de la escena artística, en los que las fronteras entre disciplinas son cada vez más porosas y, al mismo tiempo, buscamos ampliar y diversificar el vínculo con el público. En definitiva, lo que buscamos es que el Borges sea también un espacio de libertad y de experimentación, un lugar donde los artistas puedan arriesgar, investigar y compartir esos procesos con todo el público que nos visita”. Fuente: Espacio Público e Higiene Urbana del GCABA |
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